sábado 30 de agosto de 2008

Borreguitos poetas

Borreguitos míos —¿o debería decir "blogueritos"?—, ¿por qué os empeñáis en escribir en vertical? ¿Por qué tecleáis entre fotografías prestadas? ¿Por qué os expresáis como equilibristas incompetentes sobre zancos de temeraria impostura? Vuestro fluir perpetuamente detenido me ahoga. Entre todos juntos no sumáis más de uno, pero aun así sois un enemigo temible para el sano juicio.

¡Oh, ejército de miguitas de pan de antes de ayer —más duras que la virilidad imaginada— que quisieran ser corazoncitos adhesivos de purpurina! Golpeáis con la fuerza de Mjorlnir en mi ánimo y me dejáis ansioso por leer mensajes de texto de adolescentes, sediento de honradez, hambriento de realidad, listo para huir a cualquier periódico deportivo, anhelante por ser abrazado por la prosa del cronista que —pese a todo— seguirá —ad nauseam— separando el sujeto del predicado porque así le suena mejor... ¡Cualquiera menos vosotros!

A Thor gracias, ni a regla con excepciones llegáis, pues en este océano infinito de gotitas no miscibles —también llamadas bits—, mucho genio inconstante, mucho loco intermitente, mucho artista al que le faltó ego o le sobraron consejeros... escribe sólo para mí, con su mejor empeño y sin cobrar. En sus letras me refugio y me reencuentro los días en los que, por error, la ingesta de pan duro me embozó el porvenir inmediato.

¿De qué equipo serás tú? Si leíste hasta aquí, de los segundos o de ninguno de los dos. A los otros, también les saludo: "beee".

P.D.: Los verdaderos borreguitos poetas son estos.